Amanecer hoy

Disfruta la luz del sol en tu piel sensible porque hoy mismo puedes dejar atrás tus recuerdos, deseos y anhelos en una fría sepultura hermoseada con una simple lapida anónima. Atina a caminar descalzo por los pastos del jardín de tu vecino antes del sombrío anochecer y del impensable amanecer, hazlo antes que nunca o nunca tendrás la dicha de los otros dementes del ayer.

10 de marzo de 2016

Génesis XLI: "Pesadilla"

Omar y Karina le explicaban a los guerreros reales el sistema de defensa de la aldea, dicha información es de vital importancia para saber a qué tipo de tropas se enfrentarían los demonios.

La aldea esta sitiada en su totalidad por las tropas rebeldes, es por eso que era indispensable planificar una táctica de distracción astuta, que no despertara ningún tipo de sospechas y que les permitiera poder ingresar con el máximo de sigilo.

Los puestos de vigilancia estaban siempre activos y al más mínimo movimiento en el bosque, los guardias mandaban a un soldado a comprobar en terreno que no hubiesen problemas, pero eso no era todo, pues, como habían mencionado anteriormente, siempre hay un capitán al mando de la aldea que va rotando cada cierto tiempo y era este el mayor de los peligros. Además la aldea solo es la fachada de un campamento rebelde que quedaba cruzando el siguiente tramo de bosque.

Fue así como se formó una alianza entre los guerreros reales y los ex guerreros rebeldes que habían desertado. Todos iniciaron un viaje por en medio del bosque en dirección a Calila. La inmensa cantidad de árboles, arbustos y malezas, hacían que el terreno fuese ideal para pasar desapercibidos. Lo complicado sería tener que lidiar con innumerables obstáculos, la humedad, los insectos molestosos y la constante inseguridad que daba viajar en esas condiciones sin ser descubiertos.

- Es hora de demostrar de que estamos hechos. Avancemos muchachos - dijo Nan

- Karina. ¿No sientes miedo? - pregunto Omar

- Un poco. Es doloroso regresar a la aldea - contesto Karina

- Tendremos que lidiar con eso - dijo Omar

- Creo que aún no dimensionas lo problemático que será ver a nuestro compañeros del campamento - dijo Karina

- Espero estar preparado para ese momento - dijo Omar

- Lucifer permíteme ser tu compañera de batalla. Anda di que sí por favor - dijo Janna

- Lo siento pero esta vez voy con Asper - comento Lucifer

 - Asper ira junto a Nan. Ellos son los que tienen más experiencia en el campo de batalla - dijo Janna

- Tiene razón Lucifer. Nosotros iremos adelante - dijo Asper

- Silencio. Creo que nos estamos acercando. Estén alertas - dijo Nan

En el puesto de vigilancia de uno de los accesos secundarios del pueblo, habían tres guardias rebeldes encargados de controlar a todos los individuos que ingresaban o salían de Calila. Ubicados en una torre de piedra muy alta, observaban los caminos y senderos que se perdían en la inmensidad del bosque que los rodeaba. Uno de ellos se percató de movimientos extraños en el bosque, por lo que no dudo en mandar a uno de sus colegas a investigar.

- Mira cabo Hans, fíjate. Ahí en el bosque, un grupo de pájaros se dispersó repentinamente - dijo uno de los demonios.

- Debes estar imaginando cosas nuevamente. De seguro es un animal salvaje que anda husmeando por ahí. No recuerdas la ves que mandaste a Gunter a dar un paseo y se encontró con un jabalí. Que susto le diste al pobre muchacho - respondió Hans

- Cómo olvidarlo - respondió el demonio a carcajadas

- No se burlen de mí - dijo Gunter

- Soldado. Vaya a investigar, es una orden - comento Hans

El soldado se quejó y bajo de la torre de vigilancia. Desde las alturas los otros soldados lo estuvieron observando en todo instante, hasta que desapareció de la vista de ambos e ingreso al bosque. Gunter tenía miedo. Se decía a sí mismo.

- Nada va a pasar. Nada va a pasar. Nada va a pasar.

 De pronto se escuchó un ruido. Un arbusto se agito.

- Quién anda ahí.

No hubo respuesta alguna.

Gunter tenía su espada desenfundada y estaba preparado para luchar. Los arbustos se agitaron nuevamente y desde su interior salieron Omar y Karina.

- Baja tu espada soldado - dijo Omar.

- Ustedes son guerreros de nivel medio. ¡A sus órdenes señor y señora! - respondió el soldado.

- Lamentamos el inconveniente. Es que vimos movimientos extraños en el bosque - comento Karina.

- Nos llevamos una sorpresa al darnos cuenta que seguíamos a un animal silvestre - dijo Omar.

- Sí. Jamás había visto un puma por estos lugares - agrego Karina.

El soldado se creyó toda la historia de los demonios y los condujo hasta el puesto de vigilancia en donde fueron recibidos por el cabo Hans y el sargento Polo.

- Bienvenidos al puesto de vigilancia número cuatro compañeros - dijo Hans.

"Muchas gracias Hans" - respondió Omar.

Omar se notaba nervioso pues sabía que debía traicionar a sus compañeros. Pensaba en el momento en que tendría que enfrentar a quienes habían sido sus compañeros durante tantos meses.

"¿Qué hacían en estos lugares?" - pregunto Polo.

"Lo que paso es que notamos que algo extraño se movía por el bosque, así que decidimos investigar por nuestra propia cuenta. Al final resulto ser que seguíamos a un puma" - respondió Karina.

- Eso es sorprendente - agrego el sargento clase tres, Polo.

Karina estaba junto a la ventanilla mirando hacia el bosque, esperando la oportunidad para dar una señal a los muchachos. 

- No nos dimos cuenta del tiempo que nos tomó seguir a ese maldito puma, dimos tantas vueltas que nos desorientamos - dijo Omar.

Asper estaba oculto en la sombra de Omar. Esperaba a que los tres rebeldes se distrajeran para poder asesinarlos.

Justo cuando Asper estaba preparado para atacar, Omar interrumpe y dice.

- Bueno. Ha sido un gusto poder verlos chicos, nosotros tenemos que marcharnos.

Fue entonces cuando un recuerdo horrible vino a la mente de Karina. En el recuerdo estaba ella y su hermano junto a un grupo de soldados novatos. Todos parecían estar muy alterados mirando hacia la puerta de su campamento. El cielo estaba pintado de gris y a unos cuantos metros de ellos una oscuridad les impedía el paso. Estaban atrapados en el campamento rebelde y nadie tenía las agallas para escapar de ese lugar.

Karina volvió a la realidad.

- Sí. Tenemos asuntos importantes que atender - dijo Karina

Una vez que Omar y Karina se despidieron de sus compañeros, se dirigieron al pueblo, en donde se encontraron con Lucifer, Janna y Nan quienes habían ingresado cuando los guardias estaban distraídos. Los tres llevaban capas negras para no ser descubiertos por los otros soldados que rondaban por los alrededores.

Ya estaban adentro del pueblo. Ahora la misión consistiría en encontrar al capitán rebelde para sacarle información.

Recuerdo de Karina

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