Amanecer hoy

Disfruta la luz del sol en tu piel sensible porque hoy mismo puedes dejar atrás tus recuerdos, deseos y anhelos en una fría sepultura hermoseada con una simple lapida anónima. Atina a caminar descalzo por los pastos del jardín de tu vecino antes del sombrío anochecer y del impensable amanecer, hazlo antes que nunca o nunca tendrás la dicha de los otros dementes del ayer.

26 de agosto de 2012

Génesis XVIII: "Drake el maestro de maestros"

                             Ver Génesis XVII                       Ver Génesis XIX

La mirada de Lucifer no era la misma que la de hace un rato atrás, ahora sus ojos de color rojo llenos de ira desentonaban con la figura del joven Lucifer que comenzaba a entender lentamente lo que ocurría en el inframundo, desentonaba con la imagen de un Lucifer sin memoria y lleno de dudas. La energía que radiaba comenzó a desvanecerse poco a poco hasta que recupero el color natural de sus ojos.

Tenía las manos totalmente ensangrentadas por toda la carnicería que la situación ameritó. El demonio ayudó a ponerse de pie a sus aliados y antes de salir de la caverna, los guerreros tuvieron que pasar por el pasillo en que se habría enfrentado la quimera con Lucifer y para la sorpresa de Asper y Hanso habían restos de la bestia esparcidos por todas las paredes del pasillo, lo que despertó en los muchachos la curiosidad por saber qué diablos había ocurrido en dicho lugar. ¿Cómo había destruido a una bestia de esa manera si superaba casi tres veces su tamaño y peso?. Si ni siquiera Hanso, un guerrero muy experimentado había logrado tal hazaña. Asper y Hanso caminaban atrás de Lucifer con una cara llena de dudas, eran como dos detectives tratando de adivinar cómo había descuartizado a la quimera. Asper saco su pipa y su sombrero de detective privado he imagino que la quimera tenía en su espalda un botón de autodestrucción. Al parecer Hanso había imaginado lo mismo, se miraron y rieron como hienas.

Al salir del refugio rebelde ya amanecía en el inframundo. La misión había sido todo un éxito y ya planeaban regresar a las montañas donde comenzó su aventura para reunirse con el señor Kain. Mientras se alejaban para dejar atrás la historia del capital Alsabel, la gente del pueblo se despedía agradecida por haberlos librado de los rebeldes. Griu dio un fuerte abraso a los valientes guerreros y les deseo éxito. Los guerreros hicieron lo mismo, dieron las gracias a Griu por haberlos recibido con tanta hospitalidad y marcharon rumbo a casa.

El viaje de regreso fue tranquilo y sin novedad alguna. Tomaron el mismo camino solo que esta vez no intercambiaron palabra alguna. Al llegar a su guarida Kain los esperaba para recibir las noticias de sus subordinados, la fortaleza cada vez sorprendía más a Lucifer, soldados de todo tipo lo observaban al pasar pero no se sentía incomodo, es más, se sentía como un ser superior. Al ver a Kain le contaron absolutamente todo lo ocurrido en la misión, hasta mencionaron detalles de poca utilidad, es por eso que Hanso y Asper estaban ansiosos por escuchar la versión de Lucifer, quien solo menciono con bastante generalidad que derroto a la quimera sin mucho esfuerzo y que derroto al capitán Alsabel con el apoyo de sus compañeros de equipo.

Los compañeros del demonio se sintieron muy desilusionados al no poder saber qué había ocurrido realmente. 

Mientras conversaban animosamente, entra en escena un sujeto alto que vestía una armadura gris cubierta por una capa rojiza. Tenia el pelo oscuro y largo, parecía un hombre de unos cuarenta años. Decía llamarse Drake. Asper al escuchar al extraño se volteó para mirar y dijo animosamente "maestro".

- Aprovechare esta situación para presentarte a tu nuevo maestro, Lucifer. Desde hoy serás compañero junto a Asper -dijo el señor Kain-.

La sombra era el mejor alumno que había tenido Drake pues, en él había depositado todas sus esperanzas de conseguir a un guerrero poderoso y eficiente en el campo de batalla.  

Por cierto, tendrán mucho de que hablar. Ya pueden retirarse muchachos.- agrego Kain




17 de agosto de 2012

Génesis XVII: "Los ojos de un demonio"

                                  Ver Génesis XVI                    Ver Génesis XVIII

Mientras que Hanso y Lucifer combatían con las dos terroríficas quimeras, Asper daba su mayor esfuerzo en el campo de batalla conteniendo a Alsabel. Era una lucha uno a uno en la cual Asper daba lo mejor de si para no ser derribado. El poder de la Sombra era impresionante y por fin daba a conocer sus habilidades pues en el campo de batalla había seis copias de él. Esta era una de las tantas habilidades que habría conseguido dominar gracias a un duro entrenamiento. Todas las replicas atacando al capitán rebelde con una coordinación increíble, pero había algo más, un magnetismo que perturbaba a Asper. 

Hanso regreso tan rápido como pudo, mientras que de Lucifer nada se sabía por lo que la preocupación invadía al encargado de la misión, Asper, quien estaba en aprietos. Entre tanto clon, la Sombra también atacaba al demonio, sin embargo, tras un giro inesperado, el capital logro darle un golpe certero al verdadero Asper. ¿Pero cómo?

- Ya veo. ¡Hanso! -Grito Asper-. Ten cuidado, es su espada de huesos. No es una espada ordinaria. Absorbe la energía de su entorno. Es por eso que logro descubrirme entre los clones.

- Esta bien. Yo me encargare de su espada.

- Cada vez que mis clones se acercaban al demonio podía sentir como se distorsionaban al tratar de ser absorbidos por la espada. Ellos no son más que energía, por lo tanto, cada vez que su espada rozaba a uno de mis clones, estos eran atraídos. Debió haberme descubierto ya que su espada no tiene efectos directos sobre mí.

Tras descubrir el secreto del capitán rebelde, los guerreros presentes continuaron con incesantes ataques para destruir la espada maldita que poco a poco devoraba sus energías. Fue entonces cuando Asper intentado abatir a Alsabel se dio cuenta que ya casi no podía mover sus pies y estaba tan solo a unos cuantos metros del impacto que no seria capaz de esquivar.

Pero algo sucedió. Asper vio como las llamas de Lucifer consumían al capitán Alsabel, estas lo cubrieron por completo en medio de una danza infernal. De este modo Asper dio la señal a Hanso quien utilizando el resto de sus energías voló como un rayo hacia su adversario y concentrando todo su poder en su puño pulverizó la espada maldita. No obstante, el demonio aun seguía con vida e iba a lazar su contraataque. Una vez que el capitán recuperó la vista, divisó a Hanso en el piso y caminó hacia él para acabarlo. 

Asper utilizó su sombra para intentar frenarlo, pero ya no le quedaban más fuerzas y aunque las circunstancias fueron siempre favorables para el rebelde, este cayó al piso con una herida mortal propinada por Lucifer quien penetró su torso con una mano.

Lucifer se veía distinto, sus ojos tenían un color rojo y desprendía una cantidad impresionante de energía. De dónde había conseguido tanto poder. 

Sea como sea, estaban a salvo y el capitán Alsabel ya había muerto.  


24 de julio de 2012

Génesis XVI: "Las quimeras del capitán Alsabel"

                                 Ver Génesis XV                     Ver Génesis XVII

-Ustedes malditos engreídos cómo se atreven a desafiar a las fuerzas del General Epsilon. Mis guerreros y yo los haremos añicos.  

-Tengo entendido que él es el capitán Alsabel.

-Estas en lo cierto, aunque no lo creas es un tipo muy fuerte. Solo les pido que no se confíen.

-Pero si son solo unos mocosos. Mi poder es superior, tanto como el de ustedes tres juntos. Han irrumpido en mi morada mientras descansaba, es por eso que pagaran las consecuencias.

Asper quien era el encargado de la misión debía mantener la calma y pensar con astucia sus próximos pasos. Tomó la delantera y con un sable oscuro atacó a Alsabel. Ambas espadas chocaron, se miraron fijamente mientras disputaban con vigor el dominio de la fuerza. La sombra infernal hizo una señal a Hanso quien acudió al rescate dando un salto para patear al enemigo. Desde lo alto Hanso usó su fuerza elemental para envolver su pie en cristales de hielo, con el objetivo de potenciar su ataque, pero el demonio detuvo la patada con el brazo que mantenía desocupado, cogió al soldado con firmeza y lo arrojo lejos, ante lo cual Lucifer reaccionó lanzando llamaradas sobre su adversario, sin embargo este también empujo a Asper quien calló sobre Lucifer.

Justo cuando estos se disponían a ponerse de pie Alsabel caía de las alturas, pero gracias a los reflejos de Sombra el capitán solo golpeo la roca causando estragos, además de dejar un agujero en el piso. 

Su poder era sorprendente. Los tres soldados estaban perdiendo energías y sus esperanzas se agotaban con el tiempo. 

Justo cuando las cosas no podían ponerse peores, Alsabel invoca a dos quimeras muy feroces. Los guerreros tendrían que lidiar con el capitán y sus mascotas. Sombra distraería al demonio mientras que sus muchachos se encargarían de las quimeras.



Todos se dispersaron al primer movimiento de las quimeras y tomaron distintos caminos, Hanso lucho cuerpo a cuerpo con la quimera, la misma que intentaba morderlo y rasgarlo para quitarle la vida. Hanso tuvo que resistir las embestidas de la criatura para poder cortar una de las cabezas de la quimera.

Mientras tanto Lucifer corría por los pasillos de la fortaleza haciendo lo imposible por evadir las llamas que escupía la bestia, se mantuvo corriendo hasta que todo quedo en silencio puesto que al parecer la había perdido de vista.

Hanso miraba fijamente a su adversario, sabia que un golpe en su cuello pondría fin a las intensas llamaradas que tanto estorbaban. Arranco unas cadenas que estaban sujetas a la pared de la cueva para atrapar a la quimera, luego tiro con fuerza para estrangularla lentamente.

Lucifer sentía los pasos de la mascota del capitán, pues sabía que esta lo acechaba, solo que las sombras difusas del animal confundían al demonio. Miraba a su alrededor en busca de la bestia y fue en ese instante en el que la mirar hacia atrás se percato de que la quimera estaba solo unos cuantos metros de él.

Todo se detuvo, la mirada aterrorizada de Lucifer se detuvo, el tiempo se detuvo, la quimera parecía flotar en la caverna, con sus garras extendidas y su hocico peligrosamente abierto. De pronto hubo un fuerte estruendo que remeció el escondite.

9 de julio de 2012

Angélica Videla

La magia se desvaneció rápidamente, tal como lo hizo la última palabra que recorrió mi vieja memoria. Solo tristeza y amargura sobrevivieron en mi recuerdo luego del ultimo disparo de Angélica. Ella se acerco para observar como agonizaba y con sus manos teñidas de rojo me acaricio hasta encontrar la respuesta que tanto había buscado. Mientras se alejaba por el pasillo, yo intentaba mantener la calma y presionar la herida tanto como fuese posible, no podía moverme, me costaba respirar y a penas sentía mis piernas. La impotencia de no poder hacer nada al respecto me sacaba de quicio ya que tendido en el piso medio muerto solo me quedaba observar atento los pasos de Angélica. Luego de un rato volvió, solo que esta vez traía una copa de vino en sus manos, se aproximo hacia el balcón y se puso a llorar, miraba las estrellas en el cielo, las mismas que alguna vez le prometieron ser feliz por siempre. 

Mientras el frió de la muerte comenzaba a envolverme, escuche como las sirenas de los carros policiales se aproximaban hacia el edificio "Brown Town" los destellos de aquellas luces de los coches que iluminaban el cuarto del noveno piso me hacían recordar mi infancia llena de alegría junto a mis padres. Angélica ya no tenia escapatoria puesto que al parecer la fuerza policial ya había ingresado al edificio.

Nuevamente camino hasta mi, se inclino, beso mi frente y me agradeció por haber estado siempre junto a ella. Intente ponerme de pie pero no pude. Ella se alejo de mi y fue en ese instante que un disparo se oyó en la habitación, un disparo que destruyo mi mundo y que ha retumbado desde entonces en mi mente.

Ahora solo me arrepiento de no haber tenido la fuerza suficiente para intentar detenerla. La locura me arrebato de las manos a mi amada quien solo intentaba descifrar el misterio del amor. Se que en lo profundo de su corazón ella descubrió que todos estaban equivocados y que había cometido un error al creer que el odio era la mejor solución a sus problemas. Si bien logro encontrar sus respuestas, ya era demasiado tarde para decir la verdad.   


19 de junio de 2012

Génesis XV: "Viaje al valle nevado"

                                    Ver Génesis XIV                Ver Génesis XVI

Lucifer y su grupo se aproximaban cada vez más al valle nevado, solo les faltaba caminar unos cuantos kilómetros para llegar al pueblo de Esgrim. Los senderos que conducían hacia la aldea estaban completamente cubiertos de nieve producto de las intensas nevascas que afectaban a la zona austral del inframundo,  y aunque la visibilidad era muy escasa en aquellas condiciones, a los lejos se podía divisar lo que era Esgrim. Hanso vio que se aproximaban a un árbol cubierto de nieve, así que se detuvo y espero a que sus compañeros estuviesen bajo él. Había pensado en patearlo para cubrir a sus compañeros de nieve. Pero sus cálculos no fueron los correctos, tras darle una patada al árbol, un montón de nieve lo cubrió a él, sus amigos voltearon y rieron a carcajadas.

Una vez que llegaron a la aldea fueron bien recibidos por las autoridades de dicho lugar que tenían preparado un banquete para sus invitados y que además ya le habían asignaron a cada uno una habitación en un hostal próximo al cuartel militar de la zona. No tardaron mucho en reponer sus energías y al cabo de una hora ya tenían un análisis completo del terreno y la ubicación del posible refugio de la resistencia, siendo esta una misión en la cual deberían trabajar en equipo. Ya estaba decidido, el ataque a la base sería durante la noche, mientras el enemigo estuviese desprotegido y en desventaja. Debía ser un ataque sorpresa, rápido y silencioso que librase de una vez por todas al pueblo de Esgrim del asecho de los insurgentes.

El representante del pueblo de Esgrim era Griu, un hombre alto, muy amigable. De joven se intereso por la historia de su pueblo, alejado de las grandes urbes, el pueblo de Esgrim nació como una comunidad dedicada a la artesanía y al ganado. Sus habitantes amaban los paisajes nevados y el frío no era un impedimento para poblar dicha zona. Griu había dedicado su vida al trabajo comunitario por lo que fue nombrado representante del pueblo. Cuando el reino se vio en conflicto, convenció a sus camaradas de no abandonar el pueblo para que Esgrim no se perdiera con el paso del tiempo. Ahora se sentía orgulloso de ver como su pueblo crecía día a día.

Los guerreros esperaron durante horas junto a una fogata mientras repasaba el plan y las tácticas de combate. Lucifer aún pensaba como había sido capaz de ingresar a tal organización, no tenia recuerdos de su pasado, no recordaba absolutamente nada. Para el demonio Lucifer, Hanso aún era todo un misterio, aquel sujeto callado y frío, así que se decidió por romper el silencio y preguntarle de dónde provenía y cómo había entrado al bando de Kain.

Hanso respondió que era originario de Arcasar, una comunidad guerrera que forma a los soldados y mercenarios más completos y fuertes que cualquier otro lugar y prosiguió con su historia. Oriundo de Arcasar, Hanso logro destacarse entre sus pares siendo catalogado como uno de los mejores mercenarios de la historia en su comunidad, al dejar sus tierras fue contratado para hacer trabajos sucios para las mafias del noreste de la capital en donde compartió con los asesinos más buscados de todo el reino. Fue en ese entonces cuando Hanso conoció a Kain, no como aliado, sino como su enemigo, ya que Kain había sido ascendido a su cargo actual y era su deber mantener el orden y la paz entre los habitantes. El señor Kain se encargo por si mismo de erradicar la delincuencia y la desobediencia en todo el reino y de ese modo fue como tuvo que lidiar Hanso. Lucifer se quedo sin palabras ante tal relato y no hizo más que guardar silencio.

Al caer la noche los guerreros marcharon al escondite que según informes de inteligencia se situaría al sureste del valle nevado pasando las montañas más próximas. Se movieron con mucha prisa hasta la zona de peligro donde deberían estar los rebeldes. Buscaron rastros de pisadas o indicios que delatasen la ubicación de algún tipo de escondite hasta que hallaron una caverna con las características de ser el lugar de encuentros masivos. Los tres entraron pero oyeron pasos que provenían del interior por lo que Asper ingreso primero entre las sombras y acabó con dos demonios que hacían la guardia. Se adentraron sin temor en busca de más traidores que asesinar y no tardaron en encontrar a sus primeras victimas. Solo que para el descuido de todos luego he haber asesinado a docena de rebeldes, los cuerpos tendidos en el piso delataron a los intrusos.

"¡Alto ahí! Ustedes tres quédense donde están" se pudo oír en el interior de la caverna, entre pasillos maltrechos y sucios. Fue así como otro demonio que pasaba por dicho lugar corrió alertando a los demás soldados sobre la invasión.

No tenían otra alternativa más que enfrentarse a muerte con los guerreros que comenzaban a llegar en grupos de tres y hasta cinco soldados. Estaban acorralados en una habitación muy amplia con grandes pilares que recorrían todo el pasillo y con un techo más alto de lo normal. Parecía que estaban cercanos a algo importante.

Una vez que los tres estuvieron acorralados Lucifer entro en acción creando una barrera de fuego que alcanzo a una gran cantidad de demonios. Realmente fue una lucha intensa en la que soldados cargados con lanzas, escudos, espadas y todo tipo de armamento intentaron derribar al trío de la guardia real sin resultado alguno.

Sin embargo,  un demonio bastante peculiar entro en escena. Vestía una armadura de hueso y poseía una especie de espada que era la mandíbula de un monstruo. ¡Era el capitán de la compañía!.



13 de mayo de 2012

Génesis XIV: "La primera llama. La primera misión"

                                        Ver Génesis XIII         Ver Génesis XV

Lucifer entrenó muy duro hasta conseguir su primera llama, los poderes de la piromancia no son fáciles de dominar, sin embargo al poco tiempo Lucifer había logrado adquirir el conocimiento suficiente para controlar cada vez más el fuego. Existen seres muy poderosos capaces de crear grandes oleadas de fuego y controlarlas a su antojo, pero eso requiere una concentración y una habilidad extraordinaria. El demonio aprendía extremadamente rápido, tenía un dominio extraordinario de su energía y pronto podría dominar sin problemas habilidades más complejas de ejecutar.

Acabado el entrenamiento, ambos guerreros ingresaron al refugio entre las montañas. La ubicación de la guarida era todo un misterio, pues para poder acceder a ella, primero debían hallar la entrada a un viejo y olvidado sendero en el pueblo de Okemure que guiaba hacia la intersección de las montañas más altas en toda la región, justo frente al reino. Luego, debían buscar el desvió hacia la montaña de la derecha hasta toparse con una caverna que en el exterior tiene un par de esculturas que representan a dos demonios con sus ojos vendados. El camino hacia el refugio era todo un secreto y solo lo conocían los guerreros de elite.

El interior del refugio era semejante a un castillo, con muros de piedra que acumulaban la humedad, largos pasillos, grandes torres y en fin, toda una comunidad que giraba en torno a una plaza central. Todo esto y más en lo profundo de una simple montaña.

Por lo general las viviendas de los pueblos y grandes reinos se construían hacia abajo, es decir, bajo tierra pues en alto no brindaban la seguridad suficiente para sus habitantes y es lógico pensarlo ya que los ataques aéreos eran frecuentes. También les brindaba el beneficio de poder tener un sistema de laberintos subterráneos que solo una persona conocía y en caso de que un intruso tratase de ingresar para saquear tesoros o cualquier objeto de valor, este no sabría como llegar a estos y se perdería entre el calor de las profundidades subterráneas de la cámara de tesoros.

Al caer la noche el señor Kain llamó a Lucifer a presentarse en su cuarto para asignarle una misión. Esta consistía en averiguar junto con Hanso y Asper qué ocurría al sur del reino, en un pequeño pueblo ubicado en medio del valle nevado. Según un informante de la organización, la resistencia había instalado un campamento en las cercanías del valle nevado y era muy probable que intentasen atacar a los aldeanos o invadir dicha zona por lo que en primera instancia debían enviar fuerza militar para hacer presencia en las cercanías del territorio aliado y resguardar a los pobladores antes de actuar y tomar medidas drásticas.

Como siempre un nuevo conflicto se avecinaba, esta vez en los fríos y gélidos rincones del valle nevado en donde quizás con qué clase de sorpresas se encuentren los enviados de Kain.




8 de mayo de 2012