Amanecer hoy

Disfruta la luz del sol en tu piel sensible porque hoy mismo puedes dejar atrás tus recuerdos, deseos y anhelos en una fría sepultura hermoseada con una simple lapida anónima. Atina a caminar descalzo por los pastos del jardín de tu vecino antes del sombrío anochecer y del impensable amanecer, hazlo antes que nunca o nunca tendrás la dicha de los otros dementes del ayer.

18 de agosto de 2015

Génesis XXXIV: "Un espía en Grantaria"

El enmascarado había conseguido huir. Ya estaba afuera de la ciudad, corría a gran velocidad junto a dos de sus bestias hacia la libertad. De pronto se detuvo bruscamente.

"A dónde vas con tanta prisa"  - preguntó Nan.

- Apártate de mi camino si no quieres sufrir la consecuencias.

Así que tú eres la rata que se ha infiltrado a Grantaria. Se que le has estado vendiendo información clasificada a los rebeldes.

- Me impresiona que me hayas descubierto. ¿Cómo lograste descubrirme?

- Digamos que tengo un olfato para detectar a las ratas. Lo tenia planeado desde que pisamos esta ciudad, las vueltas que di fue para anunciarme. Sabia que seguirías a mis alumnos, ellos no se darían cuenta que los estabas siguiendo, Drake ya te había detectado, sabia que seguías a Lucifer cuando le dijo que debía cuidar su espalda, él era el señuelo, además el cuartel general queda a más de cuarenta minutos de mi restaurante favorito, en ir y volver tardaría más de una hora por lo que mis muchachos irían a buscarme y te traerían hasta mi. También considere que  jugarías con trucos sucios para huir, por eso traje a Sombra, el puede dividirse para proteger a varios civiles al mismo tiempo. Pensé que Lucifer te atraparía, pero Janna no estaba en mis planes inicialmente. Pero aquí te tengo. Ahora te pido que te entregues pacíficamente o a la fuerza. 

- Maldito bastado, jamas me atraparas.

El enmascarado dio una señal a sus bestias para que atacasen.

- Has cometido un grave error.

Nan no parecía el mismo que hace un rato. Su rostro demostraba su enojo, su lado amable desapareció. Corrió hacia el enmascarado e invoco a dos enormes perros que de un mordisco se comieron a las ratas del enmascarado. Cogió del cuello al traidor que temblaba de miedo y lo levanto. 

"No puede ser" - Dijo el enmascarado.

"Tu. Tu. Tu eres. ¡Tu eres Nan!"



Los reclutas ya habían acabado con todas las ratas en la ciudad. Gracias al rápido actuar de los tres soldados ningún ciudadano había resultado herido. Al rato vieron a Nan llegar montado en una de sus mascotas. 

- Jóvenes les pediré que me esperen un momento ya que tengo un asunto que atender en el cuartel. Por mientras quiero que tomen los cuerpos de esas bestias y los trasladen al patio trasero del cuartel, más tarde serán el alimento de mis perros.   

Fue así como Nan ingreso al cuartel junto a su mascota y se encerró en los pisos subterráneos. 

Nan ingreso junto a sus perros a una habitación oscura y aislada. 

- Kaiser puedes soltarlo. 

Tras esa orden, el perro de Nan vomito al sujeto enmascarado. Quien permanecía inconsciente. 

Nan se quito los guantes, cogió un balde de agua y lo puso sobre una mesa. Tomo una silla, sentó al prisionero, lo ató, le quito la mascara y espero hasta que despertase.

El prisionero comenzaba a recobrar la conciencia. Antes de que el maldito pudiera si quiera abrir los ojos, Nan sumergió el rostro del espía en el balde con agua que había calentado con sus manos en llamas. Al sacar la cara del balde el espía, este dio un grito de dolor.

"Vas a hablar" - dijo el maestro.

Para la sorpresa de Nan. No era un espía a quien debía interrogar. Era una espía.

"No hablare" - dijo la joven con voz femenina.

Nan calentó aun más el agua y volvió a sumergir la cabeza de la espía.

- ¿Hablaras?

- Sabes que me mataran si lo hago.

Nan calentó un poco más el agua y repitió el proceso.

- ¿Y ahora?

- No tengo nada que perder.

- Esa no es la respuesta.

Nan tomo de la mano a la muchacha y quebró su pulgar. Calentó el agua aún más. Mientras tanto la muchacha gritaba con fuerza. 

Desde el exterior no se escuchaba nada. La habitación en la que se encontraban estaba tan aislada que si alguien se paraba afuera no lograría escuchar los gritos. Nan era un especialista en rastreo y en interrogatorios, el mismo había diseñado las habitaciones de tortura. Eran muy pocas las personas que sabían que Nan era el espía más famoso del reino hasta antes de la rebelión. El era el encargado de infiltrarse en las mafias y en las organizaciones criminales para obtener información que luego llegaría a manos de Kain. Más tarde fue contratado como maestro para la guardia real. Por fuera parecía una persona muy amable y buena, sin embargo por dentro era el encargado de torturar a los espías. La habitación de torturas era su retrato. Por fuera se veía como una habitación común y corriente pero por dentro solo se podían oír los gritos de las victimas que jamás salían con vida.

Tras un par de horas Nan salio del cuartel junto a su mascota. Se veía feliz.
- Muchachos tengo buenas noticias. Tenemos un dato que nos conducirá al refugio de las ratas.

"Eso me parece fabuloso" - dijo Janna.

"Por cierto, las ratas se pudrirán si no alimentas luego a tus mascotas" - dijo Asper.

- Es cierto. Janna serias tan amable de lleva a Keizer a alimentarse.

- A la orden. Pero ¿Kaiser no comerá?

- No te preocupes Janna. Kaiser acaba de comer carne asada.

Génesis XXXIII: "El enmascarado"

El maestro Nan y los soldados se aproximaban a la prospera ciudad de Grantaria, recorrieron los mismos senderos que Lucifer había recorrido hace un par de semanas, cuando conoció por primera vez aquella ciudad. El día estaba nublado, como de costumbre la entrada era custodiada por los tres chacales. Estos saludaron cordialmente a los demonios y posteriormente volvieron a sus puestos. Los días habían pasado rápido para Lucifer, cada noche pensaba en su futuro, ya que de su pasado no recordaba nada. A veces sentía que algo le faltaba, sentía la soledad y la tristeza de los demás, miraba al cielo y veía como este se le venia encima. El príncipe sabía que estaba destinado al sufrimiento, sabía que había perdido algo muy importante, pero no sabía qué.

Janna no le quitaba la mirada de encima al demonio. Lo miraba y sonreía. Esto incomodaba a mucho a Lucifer y eso le daba mucha satisfacción a la guerrera que se sonrojaba. 

Bueno muchachos antes de explicarles la misión primero me gustaría invitarlos a comer - dijo Nan.

Nan llevo a los alumnos a comer a un restaurante que estaba en el centro de la ciudad, se dio muchas vueltas antes de llegar lo cual causo mucha molestia a los soldados que pensaban que Nan les estaba jugando una broma.

Nan sonrió y les dijo "Hemos llegado, este es mi restaurante favorito. En este lugar preparan la carne asada más sabrosa del reino entero".

En el interior del local una camarera se acerco a tomar el pedido. Muy amablemente Nan llama a la muchacha por su nombre. 

"¡Maestro Nan!, tanto tiempo sin verlo" - dijo sorprendida la muchacha.   

- Romina hoy he venido con invitados. Muchachos pueden pedir lo que deseen, todos los gastos corren por mi cuenta. 

Nan es muy amable con todos, es un caballero respetado que contagia de alegría a todos sus cercanos, siempre esta pensando en los demás y en cómo hacer que las situaciones sean más amenas.

Mientras comían el maestro se puso de pie para decirle a sus alumnos que regresaría pronto, que la cuenta ya estaba pagada y que si tardaba más de una hora que se dirigieran  al cuartel general de Grantaria en donde los esperaría. Los soldados continuaron compartiendo en el local de comida. La camarera se despidió de Nan, esperó a que se fuera y al pasar junto a los guerreros suspiro y dijo: "Es la mejor persona que he conocido".  

La hora pasaba y Nan no regresaba. Los muchachos ya habían terminado de comer y de reposar así que tomaron la decisión de ir al cuartel general por sus propios medios. Abandonaron el recinto y procedieron a caminar por las calles de Grantaria. Para ellos todo era desconocido. Asper quien tenia más experiencia guió a sus compañeros, estaba muy seguro de lo que hacia, sin embargo, luego de pasar más de cuatro veces por el mismo lugar, comprendió que estaban perdidos. Janna quien era más astuta, se acerco a una anciana que pasaba al lado de ellos para preguntarle donde quedaba el cuartel general. 

- Queda a unos cuarenta minutos de aquí, deben tomar la calle principal que esta al final de esta calle.

"Muchas gracias" - respondió Janna.

"Marchando" - dijo Lucifer.

Luego de caminar y recorrer casi toda la ciudad los muchachos dieron con el cuartel general, en su interior estaba Nan recostado en un sofá. 

"Creo que te olvidaste de nosotros Nan" - dijo Janna enfurecida. 

Nan despertó de golpe. "Lo siento muchachos, es que como se me hizo tarde, preferí esperarlos y así aprovechar de descansar un poco".

Al salir del cuartel general Asper le recordó al maestro que aun no les comentaba cuál era la misión.

- Es verdad, aun no les digo cual es su misión en Grantaria. La misión es atrapar al sujeto que esta en la esquina.

Los muchachos voltearon y vieron como un sujeto enmascarado salio corriendo.

- ¿Qué esperan? Muévanse. Y recuerden que lo quiero con vida.

Los soldados corrieron tras el sujeto enmascarado quien era muy veloz, trabajando en equipo lograron encerrarlo en un par de ocasiones, pero el maldito lograba escapar, sin embargo estos consiguieron encerrarlo nuevamente y una vez que lo acorralaron este invoco a un grupo de pequeñas bestias con aspecto de perro y rata que provocaron un caos en la ciudad. Las bestias que no tenían piel en su rostro comenzaron a atacar a los civiles que se encontraban en las calles, las ratas era muy veloces y sus cráneos eran horribles, tenían grandes dientes que podían desgarrar cualquier extremidad del cuerpo a un demonio. El enmascarado aprovecho el pánico para continuar con su huida.

 
   

Janna utilizaba su bastón para golpear a las bestias, ella era extremadamente lenta y sus golpes no eran muy efectivos ya que su precisión era pésima. Asper se dividió para proteger a los civiles. La intención de Lucifer era atrapar al objetivo pero al ver como Janna no podía con las bestias tuvo que devolverse para rescatarla. Con las dagas de fuego logró cortar por la mitad a la rata que atacaba a su camarada. 

Lucifer estaba enojado, ya que su presa había escapado. Janna lamentaba mucho lo ocurrido, se sentía como un estorbo, pero de todas formas le alegraba saber que Lucifer había acudido a su rescate.

    

Génesis XXXII: "Janna y el maestro Nan "

En lo profundo de la región del solsticio. Cruzando Lombardia, más allá de los campos verdes de la villa Tautana, se encuentran las ruinas de un viejo palacio. En su interior, subiendo las escaleras, en una gran habitación oscura, se encuentra un grupo de demonios.    

- Los he citado a mi palacio para darles una mala noticia e informarles sobre la situación actual de nuestros dominios. Primero, el capitán Alsabel ha muerto por lo que le he encargado al Teniente Damichi que ubique a los soldados que estaban a cargo del difunto. ¿Cómo vas con eso Damichi?

- Con su permiso señor. Los soldados que me pidió trasladar quedaran a cargo del capitán Balder, en la frontera del reino. 

- No necesito más soldados en Lombardia" - dijo Balder

- Te equivocas. Según supe hace poco lograron infiltrarse a tu querida Lombardia y los espías lograron escapar. ¿Qué clase de seguridad le das al general con esos descuidos?

- Creo que en esta sala alguien no es capaz de cuidar los dominios que tiene a cargo. Alguien en esta sala es un incompetente - agrego unos de los demonios de la sala.

- Esto no tiene nada que ver contigo Moro. Los espías serán capturados y los destruiré con mis propias manos. Lo que ocurrió fue un hecho aislado, puesto que yo no me encontraba en la fortaleza en esos momentos. Venia de regreso de un patrullaje.

- Moro tiene razón. Si perdemos la frontera por tus descuidos quedaremos expuestos" - dijo una muchacha.

- Que no se hable más, Damichi es mi mano derecha y no soportare que cuestionen su palabra. Los soldados irán a Lombardia. Moro y Sun quiero que el castillo de los campos este listo lo antes posible.

"Entendido general" - Dijo la capitana Sun y el capitán Moro. 
  
- Los dominios han sido defendidos de manera efectiva gracias al actuar de ustedes, sin embargo el capitán Alsabel fue derrotado por un grupo de soldados aliados. Los sobrevivientes dijeron que fueron tres los guerreros que ingresaron a la guarida de capitán. Quiero la cabeza del demonio que acabo con nuestro camarada, quiero que sufra lo mismo que sufrió Alsabel. Juro que lo haré pagar.



Lucifer se había reunido con Asper y Nan. Este último era un hombre de estatura media, vigoroso, de pelo corto y negro, que cargaba una espada muy ligera pero una armadura muy pesada. Además Nan era el encargado del grupo ya que al igual que Drake, es uno de los maestros de la guardia real.

- Bueno Asper y Lucifer es hora de marcharnos.

- ¡Espere maestro!

A la salida de la guarida real una muchacha muy guapa, de cabello morado y con un bastón llama a Nan. 

- Maestro me gustaría acompañarlos en esta misión.

¿Janna estas segura que quieres acompañarnos?. 

- Sí, estoy muy segura maestro Nan. Además iremos con Lucifer, el chico nuevo.

- Bueno, puedes acompañarnos, pero ya estamos saliendo así que apresúrate.





Génesis XXXI: "Rivales"

Lion se quedo paralizado luego de saber que frente a el estaba el demonio del que tanto hablaban. Bueno si no tienes nada más que decir, yo me retiro- dijo Lucifer. El demonio camino hacia la cocina del refugio, iba en busca de comida.

Lion se notaba molesto mientras veía como Lucifer se alejaba lentamente.

Maldito engreído dijo para si mismo.

Esa misma tarde regresaron Asper y Skar de su misión en la frontera enemiga. Junto a Kain discutieron durante horas cuáles eran los puntos débiles de la fortaleza enemiga, cómo podrían ingresar sin ser detectados, cuál era el numero de guerreros que ocupaban el lugar y en base a eso, pedirles su opinión sobre si era prudente iniciar una confrontación para recuperar la soberanía sobre esas tierras.

Kain quien era el encargado del refugio y de la milicia real, escribió un informe al rey demonio detallándole los puntos discutidos anteriormente en el que dejaba claro sus intenciones de iniciar una ofensiva para retomar el castillo, solo que necesitaba la aprobación de la máxima autoridad del reino. El mensaje ya había sido enviado, ahora era cosa de esperar la respuesta del rey.

Asper había recibido noticias sobre su próxima misión. Tendría que viajar junto a Lucifer hacia tierras hostiles por lo que se dispuso a buscarlo para conversar con el. Pasaron las horas y Lucifer no se veía por ninguna parte. Dónde se habrá metido este desgraciado pensaba.

A sombra no le quedo otra que buscar a las afueras del refugio en el campo de entrenamiento. Fue ahí donde lo encontró, pero no estaba solo. Unos cuantos metros más adelante estaba Lion. Ambos se tenían la mirada clavada sobre el otro.

Lion dio un grito, junto sus manos y desencadeno una intensa llamarada. Lucifer hizo lo mismo. Ambos se estaban enfrentándose. El flujo constante de fuego se disipaba justo en medio, ambos estaban al mismo nivel.

Era cuestión de tiempo hasta que uno de los dos se cansara y todo terminara, sin embargo, ambos estaban muy decididos a vencer al otro. Ninguno de los dos se rendiría. Asper observaba expectante.

Lion se veía furioso, dio un fuerte grito de inspiración y de pronto el flujo de fuego comenzó a acercase cada vez más hacia Lucifer. El demonio parecía no importarte mucho esto. Estaba muy calmado, desde la frente del demonio cayo una gota de sudor, el calor era irresistible.

Dado que la situación lo ameritaba, Asper se dividió en dos, se escabullo entre las sombras de las piedras del terreno e inmovilizo a sus dos camaradas.

Ustedes dos deténganse. ¿En qué están pensado?

- Tranquilo Asper. Solo jugábamos. ¿No es cierto demonio?

Lucifer no respondió. Guardo silencio, lo que irrito aun más a Lion.

- Lucifer tenemos que partir hoy mismo por lo que te pido que te retires y vayas a buscar tus cosas.

- Esta bien camarada. 

- Nos volveremos a ver - dijo Lion.

- Espero que no respondió Lucifer mientras se alejaba.

Asper estaba confundido. ¿De dónde había nacido esta rivalidad? ¿En qué estaban pensando estos dos al enfrentarse de esa manera?

2 de abril de 2015

Génesis XXX: "Lion"

Al parecer todos estaban hambrientos, menos Roxanna quien solo bebía licor.

- Con que este es tu aprendiz.
- Sí, él es ...

"¡Callate!" - le respondió Roxanna a Drake golpeando la mesa con su vaso. "No estoy hablando contigo"

- Cuentame ¿cómo te llamas?. Ja ja ja. No es necesario que me lo digas, ya eres muy conocido.

 La muchacha que acompañaba a la mujer borracha parecía estar muy acostumbrada a este tipo de situaciones. Intentaba calmar a su maestra pero llegaba un punto en que no daba más.

Luego de pasar un rato agradable Drake pidió la cuenta.

- Pero esto es mucho dinero. ¿Cuánto has bebido?

Roxanna comenzaba a quedarse dormida de lo borracha.

- Tu no tienes remedio - Dijo Drake suspirando.

- Ya es tarde, debemos irnos muchacho.

- Aguarda un segundo ¿a dónde crees que vas?

- Voy a ver a Kain.

Roxanna se puso de pie y se abalanzo sobre Drake, quien la sostuvo en sus brazos. Llévame contigo - dijo la guerrera mirando a los ojos a Drake

- Creo que no hay otra opción.

Los cuatro demonios regresaron a la guarida en donde fueron recibidos por Kain. Primero ingreso el equipo de Drake, ya que Roxanna no se sentía muy bien. 

Aquí nos encontramos nuevamente viejo amigo - dijo Drake

- Cuéntame. ¿Cómo te fue con mi encargo?

- Muy bien, estos son los mapas que me encargaste.

Drake puso sus manos sobre la mesa y de pronto un gran pergamino apareció. 

- Respecto al muchacho, ha mejorado bastante.

Tras una larga conversación sobre lo ocurrido en los campos de maíz, Kain le pidió a Lucifer que se retirará.

- Drake necesito hablar contigo a solas.

Lucifer se retiró, pero mientras cerraba la puerta vio como Kain mostraba a Drake el brazo del guerrero rebelde derrotado por Asper, el brazo con el mecanismo que arrojaba los huesos como flechas. Lucifer seguía observando entre la puerta, ya que no la había cerrado por completo, veía la cara de preocupación de Kain. El demonio no lograba escuchar lo que conversaban y tampoco podía comprender que tenia de importante el brazo de un guerrero que falleció.

- ¿No te han dicho que escuchar las conversaciones de los demás a escondidas es de mala educación

Lucifer observo al demonio que le había llamado la atención. ¿Y tú quién eres?

- Mi nombre es Lion.

Me parece - respondió Lucifer

Lion se alteró un poco. "¿Acaso no sabes quién soy?"

- No

- Debe ser porque eres nuevo, jamás te he visto. ¿Tú eres?

- Lucifer.

Lion






8 de enero de 2015

Génesis XXIX: "Escándalo en el restaurante"

Luego de la batalla, tanto alumno como maestro dieron un suspiro y exploraron las ruinas del pueblo devastado y sus alrededores en busca de sobrevivientes. La lluvia cesaba, pero daba paso a una cruda nevazón, era una región en la que jamás había nevado, sin embargo, caían suaves copos de nieve. Lo más probable es que haya sido obra de Lanber, pensaban los guerreros.

Antes de amanecer ya estaban de regreso al campamento del viejo campesino. Los refugiados que estaban haciendo la guardia junto a una hoguera dieron el aviso al resto y despertaron a todos con gran emoción. A lo lejos se veía a Lucifer, Drake y un grupo de jóvenes. Lamentablemente no todos los que se habían quedado a defender el pueblo regresaron con vida, algunos venían con heridas y otros venían sanos. El viejo salio de su posada, busco entre la muchedumbre a su hijo, pero se rindió, su hijo no había regresado por lo que lloraba desconsolado.

"¿Padre?" - Se escucho a lo lejos.

Entre lágrimas el viejo diviso a su hijo y corrió a abrasarlo. Estaba tan agradecido de los guerreros reales que solo deseaba entregarles su gratitud. 

El viejo no volvió a ver nunca más a los dos guerreros, no alcanzo a agradecerles por haber traído a su hijo de vuelta.

Lucifer y Drake se habían marchado muy rápido y sin despedirse, iban hacia la aldea de Okemure para descasar y posteriormente regresar a la guarida. 

Ambos soldados estaban hambrientos por que decidieron comer en el restaurante del pueblo. Los dos entraron muy felices, pero Drake detuvo a su alumno y le dijo: "Debemos irnos".

Drake parecía sorprendido. Dio media vuelta y una misteriosa voz le puso los pelos de punta.

"¡Drake, desgraciado!, ya te vi. No huyas."

Drake levanto su mano, volvió a dar una vuelta y saludo a una mujer que estaba sentada al fondo del restaurante. Se le notaba algo nervioso puesto que comenzaba a sudar.

- Roxanna, amiga mía. Tanto tiempo sin vernos.

La misteriosa mujer se puso de pie, camino hacia Drake y le dio una bofetada. Drake salio volando hacia la calle tras recibir tal golpe.

"Señora cálmese un poco" - dijo Luciferccc

"¡Tu no te metas! ... ¡Y no me llames señora!" - respondió Roxanna.

Los ojos de Roxanna parecían desprender fuego de tanta ira, por lo que Lucifer si hizo hacia un lado atemorizado por tal escándalo.

- Desgraciado, me dejaste plantada en Felford, me las pagaras caro.

Mientras Drake se daba excusas a Roxanna, una muchacha se acerco a Lucifer y le dijo: Perdón, esta algo borracha.

- ¿Tú debes ser Lucifer o me equivoco?

- Si soy yo. ¿Cómo sabes mi nombre?

- Eres el novato más destacado de la guardia real, se dice que acabaste con el capitán Alsabel de un solo golpe. ¿Es eso cierto?

- Esto... bueno... sí.

- Intentare calmar a mi maestra, a ver si podemos sentarnos a comer.

Luego del escándalo protagonizado por Roxanna. Los cuatro guerreros se sentaron en la mesa, aunque la mujer aún miraba con enojo a Drake.

Karen

Roxanna


4 de enero de 2015

Génesis XXVIII: "Corazón de hielo"

Mientras Lucifer se recuperaba de su ceguera un estruendo remeció el ambiente, ya debía estar muerto, sin embargo, al abrir los ojos el cuerpo de Maik cayó al piso. Tenía un gran agujero en el corazón. ¡Había sido el rayo de su maestro!

Maik escupía sangre de la boca, moribundo, miraba hacia el cielo, observaba las nubes negras, mientras las gotas de la lluvia caían sobre su rostro.

El soldado real se sintió angustiado. Pensaba en su maestro por lo que echo a correr hasta localizar a Drake. Lo vio a lo lejos y pensó: Al menos sigue vivo. Eso lo alivio un poco.

Lanber se preparaba para el contra ataque. Esta vez iba en serio, su espadón irradiaba un aura azul. Drake cubrió nuevamente su espada con fuego y ambos se enfrentaron. La espada de Lanber era superior, apagaba las llamas de Drake. Nuevamente el rebelde sacaba ventaja de sus habilidades.

De pronto, Drake hace una señal a su alumno para que entre en escena. Lucifer levanto una muralla de fuego frente a Maik para distraerlo. Maik agitó su espada y generó una fuerte ventisca que deshizo por completo la barrera de llamas, fue entonces cuando un nuevo rayo de cruzo el campo de batalla. Esta vez no fallaría.

La distracción había sido efectiva, ya nada podría detener el rayo del maestro de maestros. De pronto se sintió la explosión, un haz de luz ilumino el terreno. Tanto Lucifer como Drake no podían creer lo que estaban viendo. Maik se interpuso en el camino del rayo y recibió una estocada letal. Había intentado detener el rayo con sus manos  por lo que perdió sus extremidades superiores.

Maik miró hacia su compañero y le dijo: "No podrás solo, vete."

El guerrero agonizaba en dolor. Había conseguido ponerse de pie con un agujero en el corazón solo para salvar la vida de su compañero. Esta sería su última batalla.

Lanber dio un grito de ira. Al entrar en frenesí cristalizó su armadura, parecía dispuesto a todo.

¡Lanber! - Grito Maik. Y pensar que era yo el precipitado, solo huye.

Lanber comprendía la decisión que había tomado su amigo. Toco con su espadón la cabeza de Maik y éste se convirtió en hielo.

Miró por última vez a su amigo de hielo y le deseó un descanso en paz.

- Ustedes dos, nos volveremos a ver.

Dio media vuelta y se retiro de la batalla.

"Se nos escapa" - dijo Lucifer.

Tranquilo muchacho. Drake entendía a la perfección la perdida de su contrincante, sabía que había congelado a su amigo para evitarle el sufrimiento.