Amanecer hoy

Disfruta la luz del sol en tu piel sensible porque hoy mismo puedes dejar atrás tus recuerdos, deseos y anhelos en una fría sepultura hermoseada con una simple lapida anónima. Atina a caminar descalzo por los pastos del jardín de tu vecino antes del sombrío anochecer y del impensable amanecer, hazlo antes que nunca o nunca tendrás la dicha de los otros dementes del ayer.

28 de marzo de 2012

Génesis XII: "La guardia real"

                               Ver Génesis XI                Ver Génesis XIII

Al regresar a la guarida los tres guerreros se presentaron ante Kain quien se encontraba en su habitación examinando los planos del reino. Asper tenía las intenciones de comentarle lo sucedido en el bosque pero Kain lo interrumpió diciéndole que no se repitiese nuevamente, pues, ¿cómo era posible que un novato hubiese burlado la seguridad de la guarida siendo que estaba al resguardo de uno de los mejores guerreros de la guardia real?

Asper se disculpo con sus camaradas ya que era su responsabilidad el cuidado de Lucifer y luego se fue en silencio del cuarto.

- Kasumo puedes retirarte -dijo Kain-

- A sus órdenes señor -respondió y se marchó al igual que Asper-

- Como sabrás tengo en mis manos la responsabilidad de cuidar a los nobles ciudadanos de estas tierras, en mis manos recae el peso de cientos de vidas y es por eso que necesito gente de confianza a mi lado para poder cumplir los objetivos de la organización. Quisiera preguntarte una vez más Demonio ¿Estás dispuesto a colaborar con nosotros?

- Me uniré a ustedes con una única condición y es que me entrenen, Asper ya se comprometió a enseñarme.

- Si eso es lo que deseas estaremos encantados de enseñarte a luchar. Solo dame un segundo.

Kain desapareció de manera sorprendente dejando un rastro de cenizas en el aire y apareció nuevamente como si se hubiese teletransportado. Tenia una capa en sus manos con una insignia en la espalda como la que llevaba puesta Kasumo y él mismo.

- Ahora ya eres parte de la guardia real. Como recluta debes aspirar a ser un guerrero formidable, es por eso que ya puedes ir a entrenar, tienes la autorización para permanecer junto a nosotros y debes seguir nuestras ordenes. Ve y busca a Asper quien te ayudará en tus inicios.

El demonio no dio a conocer emoción alguna por la noticia, es más, ni siquiera miro a Kain y dio media vuelta. Una vez que se alejó de la habitación del líder, miro el techo del pasillo por el cual circulaba para sacar una sonrisa de orgullo e inseguridad al destino, pues aún no lograba recuperar la memoria ni recordar su pasado o vida anterior al inframundo. "Todo a su tiempo" -comento en la soledad- "Ya veré que hacer".

21 de marzo de 2012

Don Pablo en la sombra

Esta historia tiene su origen hace aproximadamente un año. Pablo Oyarzun quien constantemente buscaba maneras de ahorra cada peso de su misero salario, quien además tenia un gran ingenio para hacer durar su presupuesto para cada fin mes y para estirar su dinero hasta casi reventar. Un día descubrió que ya era un experto en las matemáticas cosa que le causó gran orgullo pues el era un llamado "ratón de biblioteca" que nada tenia que ver con los números.

Don Pablo era un lector de calidad que se interesaba por casi todas las materias existentes, pues esa era su pasión, inclusive hacia esfuerzos enormes para entender los gruesos y tediosos textos de anatomía de la biblioteca de Santiago, pero lo que más le fascinaba a Pablo era leer todo libro relacionado a la ecología.

Todos los días observada cada rincón de su casa en busca de alguna falla en el sistema, de un error o un vació que le hiciera perder dinero. Como no tenia amigos ni pareja su casa era un refugio de la abundancia que significaba mucho para Pablo porque su casa demostraba un dominio personal, una cosa única y propia.

El momento en que la vida del señor Oyarzun decidió darle un respiro a su bolsillo fue cuando lo contrataron en una empresa extranjera para incrementar las ganancias y reducir las perdidas. Fue Don Albert Montt quien descubrió a esta mente maestra de los negocios en las calle de la capital mientras compraba un sándwich con una bebida en un local de comida rápida. Pablo le advirtió que era más conveniente comprar un sándwich premium con ingredientes extras y la bebida comprarla en el quiosco del frente. Montt sonrió y sin quererlo acabaron charlando en la colación. Montt le planteo los problemas financieros de su empresa y Pablo sonrió dándole una pequeña clase de ahorro y marketing.

El pobre hombre consiguió el empleo soñado. Como parte del cuerpo de administración de la empresa de Albert logro aumentar las ganancias de la empresa privada en un 2.1% que traducido al lenguaje común y corriente son muchos millones.

Antes de recibir su primer sueldo. Pablo creyó haber hecho la inversión de su vida al comprar un set de paneles solares. Nunca se había equivocado si el tema se relacionaba al ahorro ya que sus estudios antes de actuar le decían si una compra era viable o no. Pero la realidad era otra pues ya había instalado los paneles solares sobre el techo de su casa en una posición y angulo que le permitiese recibir un máximo de rayos solares. Ya no pagaré nunca más la cuenta de la luz -comentaba alegre-.

Como Pablo adquiría fama entre los ejecutivos de la empresa y entre la competencia decidió tomar precauciones para evitar su sobreexposición. Tenia planificado que durante un año debía conservar su empleo sin importar si se le ofrecían mejores oportunidades, no podía desordenarse ni abandonar su puesto sin antes dejar a Montt en la cima. Y ya lo tenia planificado.

Luego de unos meses de haber instalado los paneles solares, que por supuesto, no son para nada baratos surgió en su vida un gran problema. Una constructora internacional había adquirido la aprobación de las autoridades para construir un departamento justo al lado de su casa. Para Pablo este había sido un golpe muy duro pues a la semana la faena ya había comenzado y muy pronto el edificio cubriría su casa de tal forma que perdería gran parte de los rayos solares destinados a abastecer la red eléctrica de su vivienda. Su plan financiero había fallado por primera vez. Fue así como trabajo día y noche para buscar alguna solución a la problemática de los paneles fotovoltaicos, ya que, tenia presupuestado que en unos 2 años recuperaría su inversión. 

Tras no hallar una respuesta a sus problemas el señor Oyarzun cayo en una profunda depresión que lo mantuvo en tratamiento psiquiátrico por meses y que le costo su puesto en la administración de la empresa de Montt. Poco a poco comenzó a perder cada peso que había ganado hasta llegar a la miseria. Ya no podía pensar ni planificar como antes pues Pablo estaba en la ruina. 

Al cabo de un tiempo Pablo podía ver desde la ventana de su habitación el departamento que se imponía justo al lado de su casa con sus nuevos vecinos que ya habitaban las casas casi en su totalidad. Recordando sus momentos de gloria todavía mantenía los paneles sobre su casa con las esperanzas de que algún día un rayo de sol le devuelva su inversión y sus sueños.     


11 de marzo de 2012

Génesis XI: "Me uniré a ustedes para sobrevivir"

                                   Ver Génesis X                   Ver Génesis XII
  • ¿En qué momento Asper se introdujo en mi cuerpo? ¿Cómo lo había conseguido sin que me diese cuenta? ¿Estuvo siguiéndome en todo momento?. Se cuestionaba Lucifer tratando de recordar el momento en que destruyó la puerta de la celda. ¿Habrá sido entre el polvo y la tierra?

- Muchacho te dije que no tendrías escapatoria. Levántate, ya está anocheciendo y no tenemos tiempo que perder. Las cosas se ponen muy feas a oscuras. -Asper sonrió con ironía y dijo- No querrás morir aquí supongo.

Lucifer se puso de pie. Lamentaba ser tan débil. 

- Vaya lío en que te has metido Asper -comentó el sujeto que acompañaba a Asper- 

"Kasuno acamparemos acá mismo, mañana volveremos a la guarida. De igual modo necesitaremos provisiones por lo que tomaremos otro camino que nos conducirá a una aldea aliada. Nos abasteceremos al amanecer".

"Entendido Asper. Antes examinaré los cuerpos de estos desgraciados, quizás pueda obtener algo de información. Me parece extraño ver a dos reclutas en tierras aliadas".  

Esa misma noche Lucifer no durmió y Asper tampoco. Ambos meditaron en la oscuridad para aprovechar el silencio eterno que reinaba el ambiente.

 - Asper qué clase de lugar es esté - preguntó Lucifer-.

- Es el inframundo camarada. Espero que aprendas a confiar en nuestra organización, demonio novato. A los traidores o desertores les espera una muerte brutal. Desgraciadamente tras la rebelión de hace unos años nuestro reino se ha llenado de escorias y espías, solíamos vivir bajo el resguardo del rey, pero el reino se dividió en dos tras la caída de la zona occidente de las tierras reales. Ahora la guerra y el dolor se ha apoderado de las ciudades aledañas, es por eso que luchamos para restaurar el orden y devolverle lo que le pertenece a la nación. Lamentablemente no tenemos los registros suficientes acerca del líder de la resistencia o de sus ayudantes ni menos sobre su paradero, solo conocemos sobre algunos pocos guerreros que abandonaron a sus camaradas para unirse a la resistencia.

- Ya veo. La guerra ha consumido muchas vidas.

- Más de las que puedes imaginar, mi pueblo y muchos otros fueron devastados por las fuerzas de Gelfen y él es mi objetivo. Creo que ya debemos movernos - comento Asper de manera fría- el pueblo de Okemure no está muy lejos.

- Aguarda un segundo Asper. No tengo recuerdos de mi pasado, no se quién soy ni de dónde provengo. Si me entrenaras para ser más fuerte podría ser útil en el campo de batalla.

- Primero debemos llegar a la guarida, ahí te recibirá Kain. El es quien da las ordenes.

Lucifer, Kasumo y Asper marcharon hacia la aldea de Okemure en donde se abastecieron de comida y provisiones para el viaje de vuelta a la guarida. Los guerreros de élite fueron muy bien recibidos por los aldeanos pues ellos eran los encargados de resguardar el orden y brindarles protección.

Asper era muy tranquilo y lo hacia notar en la mesa del restaurante de Okemure, mientras que Kasumo comía como cerdo, pedía un plato tras otro. Lucifer se alejo lentamente de Kasumo quien arrojaba comida hacia todos lados. Lucifer tomo un arroz que tenía en el cabello y se lo comió.

La guarida estaba a tan solo medio día de viaje.  


24 de febrero de 2012

Génesis X: "Ataque desde las sombras"

                              Ver Génesis IX                       Ver Génesis XI

Tras el encuentro de Lucifer con los guerreros de la resistencia, estos últimos dieron inicio a un violento ataque sobre el indefenso demonio que trataba de esquivar los disparos del sujeto alto, mientras que el otro sujeto corría para acercarse lo más posible al demonio con el objetivo de aniquilarlo. Una vez que el asesino llegó al punto de encuentro con Lucifer intentó acabar con la vida de éste, pero no obstante el demonio dio un puñete que derribó a su contrincante. Más concentrado que nunca, debía estar alerta para evitar recibir daños. Esquivaba con audacia los disparos del recluta de la resistencia. El demonio menor se ponía de pie para atacar a Lucifer por la espalda. Al grandote se le acababan las flechas por lo que debía recargar. Fue en ese momento que Lucifer aprovecho para golpearlo, solo que antes tuvo que agacharse para esquivar las garras del demonio menor a quien le dio una patada de lleno en el rostro. Nuevamente el asesino caía al piso.

Ya había cargado el artefacto de su mano aquel demonio mayor y al apuntar hacia el frente, Lucifer dio un salto abalanzándose sin remordimientos sobre la criatura quien desgraciadamente tomó del cuello al demonio Lucifer. 

- Estas acabado -dijo el recluta mayor- de esta no escaparas.

- Mátalo, mátalo -susurro el recluta menor- Mientras volvía a ponerse de pie. 

El demonio extendió el brazo del cual sostenía a Lucifer y con el otro apuntó al rostro del condenado.

Lucifer debía morir con aquel disparo, sin embargo, antes que esta impactara en su cráneo, la sombra del demonio se adelantó y detuvo la espina de hueso con sus propias manos.

Además ocurrió que de entre el bosque un hombre misterioso apareció como una estrella fugaz dando una patada certera en la cara del recluta menor. La intensidad del golpe era colosal. Fue como si una bala hubiese atravesado el campo de batalla para golpear a su objetivo. El cuerpo del recluta salio expulsado una docena de metros y derribó unos cuantos árboles en el camino.

Nadie entendía bien que ocurría. La sombra de Lucifer había tomado vida y atacaba al otro recluta en pie. Esta misma sombra era semejante a una extensión del cuerpo de Lucifer, fue entonces cuando aquel ser hizo aparecer de la nada una lanza de similares características, es decir, igual a una lanza de sombra para ensartarla en el corazón del guerrero mayor. La sombra de Lucifer realizo una metamorfosis para cambiar de forma.

El demonio estaba a salvo pero por desgracia volvió a encontrarse con Asper quien estuvo siguiendo sus pasos desde el momento en que se dio a la fuga.


23 de febrero de 2012

Génesis IX: "Problemas"

                               Ver Génesis VIII                          Ver Génesis X


Al llegar a la selva, pisó raudo y firme la tierra de aspecto húmedo, producto de las lluvias que habían afectado a la zona. Era poco lo que veía entre tantas ramas y matas de diversas especies y variados colores. El lugar tenía abundante vegetación por lo que no seria muy difícil ocultarse. Aún entre tanta maleza podía distinguirse un sendero que probablemente lo llevaría a alguna zona habitada.

La noche se aproximaba lenta por lo que decidió apurar el paso para sacarle un poco de ventaja a sus captores. Estaba consciente de que tarde o temprano llegaría Asper, pues él era el responsable de mantener a salvo a Lucifer. Después de caminar un par de horas, se dispuso a tomar un descanso. Se sentó en la tierra húmeda cuya fragancia lo refrescó.

Justo cuando pensaba que ya no escaparía más de los problemas un sonido lo alertó. Provenía de unos arbustos cercanos. Fijó su mirada nuevamente hacia el interior de la jungla y comenzó a correr mientras una ráfaga de huesos le seguía los talones.

Al intentar escapar tan apresurado se vio forzado en realizar esfuerzos mayores por lo cual tropezó frente a un gran árbol. En tanto, un hueso con forma de flecha impacto en el árbol a gran velocidad quedando clavada. Lucifer dio media vuelta y dos sujetos se aproximaron.

- ¿Quiénes son ustedes? ¿qué quieren de mí?

- Que acaso no ves, somos reclutas de la resistencia -dijo el desconocido-. Nos pareció extraño ver a un joven como tu en estos lugares. ¿De quién escapabas?
- El espía debe morir.

Ambos sujetos vestían atuendos confeccionados con huesos, el más alto y grueso poseía una especie de ballesta en su mano derecha de la cual arrojaba las flechas de hueso mientras que el de estatura media tenía un tekagi en ambas manos. Ese era un equipo letal, dos grandes guerreros contra un indefenso Lucifer.
La mirada del desconocido de los tekagi.

18 de febrero de 2012

El teléfono móvil que chocó a cien por hora.

Era una calurosa tarde de verano en Santiago, yo paseaba con tranquilidad en mi pequeño automóvil marca Hyundai modelo Getz. No hace falta entrar en detalles sobre mi destino o sobre quien me acompañaba en ese instante tan dichoso, es solo que iba muy atento a las curvas de la calzada y a los posibles peligros del camino puesto que en una cuidad llena de despistados, maniáticos, cerebritos y borrachos son inminentes cientos de situaciones de peligro y en particular en Lo Prado donde los niños andan sueltos por la calles sin la vigilancia de un adulto o de alguien lo suficientemente responsable para aconsejar a un menor de edad sobre el daño que puede causarle a su familia el perder la vida en un accidente.

El punto es que luego de virar hacia la derecha en la intersección de las calles Obpo Rodriguez e Isla Decepción en dirección a Dorsal, me tope con una situación muy particular que hizo ¡cabum! en mi cabeza. A la altura de la calle Escocia reduje drásticamente la velocidad de mi vehículo para adelantar a un ciclista que tantos problemas causan en las calles. Y no lo digo por mi, sino por los chóferes sin experiencia, las personas sin licencia de conducir obtenidas honestamente (es todo un tema que hasta amigos, compañeros y conocidos tratan de tal forma que llega a darme vergüenza la falta de cultura por el hecho de que digan con tanta calma que es muy fácil pagar veinte o treinta mil pesos para sacarla) y sin cordura que no son capaces de siquiera reconocer el significado de una señalética en la que hasta se puede leer textualmente "No Estacionar Reservado para discapacitados". Bueno este ciclista que se desviaba un poco para la izquierda como queriendo decir ¡atropellame por favor! llevaba su bolsa de pan que colgaba al costado de la bicicleta, y mientras que con una mano sostenía firmemente el manubrio con la otra hablaba por celular.

Cómo es posible andar en bicicleta y hablar por celular. La escenita me recordó los partes que reciben los conductores que hacen tal atrocidad, pero un ciclista hablando por teléfono es tan fuera de lo común. 

Que lindo pensé. Aceleré lo antes posible para escapar de las garras de la muerte, esas garras que te siguen para donde sea que vallas, que saben donde es que te escondes y que jamás te dejarán hasta que descanses en paz. La reflexión es simple, qué valor le das a tu vida, qué precio tiene un día más de vida y qué es más peligroso, un automovilista charlando por celular o un ciclista charlando por celular.   

30 de enero de 2012

Génesis VIII: "La fuga del demonio"

                              Ver Génesis VII                            Ver Génesis IX

Es inútil tratar de escapar en estas circunstancias. Estoy encerrado en un laberinto sin salida junto a un sujeto capaz de transformarse en sombra.

- ¿Quién eres exactamente?

"Yo soy solo una imitación de mi ser. Al parecer no entenderás nada por ahora, para que comprendas mejor la situación en la que te encuentras comenzare por presentarme. Mi nombre es Asper y te doy la bienvenida al equipo".

La voz ronca y fría de Asper no extraño mucho a Lucifer. Asper quien había mantenido una sonrisa tétrica todo el tiempo, traspaso la pared dejando de ser una sombra. 

- Junto a Kain formamos parte de la Guardia Real del señor Juno y como guerreros tomamos todas las precauciones posibles dentro del reino para evitar tener problemas.  No apareces en ninguna lista oficial de registro civil, sin embargo, Kain no cree que seas un espía, pero es mejor ser precavidos. Kain fue muy bondadoso al dejarte vivir, debe haber visto algo en ti, es por eso que te trajo hasta este lugar. Eres el primero en entrar tan fácilmente al equipo.

- Estoy seguro de no pertenecer a ningún equipo, no conozco a ese tal Kain ni he entendido de que se trata eso de la guardia real. Por qué simplemente no me dejan ir, yo me las arreglare solo, es más, me largaré aho...

- ¡Basta! No sabes los peligros y problemas que hallarás en el exterior, puedo asegurarte que no soportarías un día solo en ese estado. Te recuerdo que fue Kain quien te salvo la vida.

Fue en ese preciso instante en que la rabia de Lucifer despertó en su interior. Se preparaba para atacar a Asper, la energía interior del demonio se tornaba violenta y brusca, miro fijamente a la sombra y un dragón de fuego púrpura broto de las manos de Lucifer destruyendo por completo la puerta y parte de la habitación. Lucifer aprovecho la ocasión y corrió tanto como pudo por pasillos sucios, atravesando puertas y recorriendo la prisión hasta encontrar una salida.

Al mirar el exterior analizó con cuidado cada falla del terreno para sacar ventaja en su fuga. A penas pudo, emprendió vuelo por sobre una planicie para observar mejor el terreno. Es así como divisó a lo lejos una extensión de selva en la cual se refugiaría. Mientras se aproximaba a su destino pensaba cómo había liberado tanta energía o para ser más exacto aún, cómo fue que produjo a la bestia de fuego.