Amanecer hoy

Disfruta la luz del sol en tu piel sensible porque hoy mismo puedes dejar atrás tus recuerdos, deseos y anhelos en una fría sepultura hermoseada con una simple lapida anónima. Atina a caminar descalzo por los pastos del jardín de tu vecino antes del sombrío anochecer y del impensable amanecer, hazlo antes que nunca o nunca tendrás la dicha de los otros dementes del ayer.

7 de julio de 2013

Génesis XXII: "El viejo campesino"

Vér Génesis XXI                     Vér Génesis XXIII


Esa misma noche Lucifer no quiso regresar al pueblo, pues consideraba que era más importante dominar el uso de las dagas antes que ir a descansar. Por ese motivo le solicitó a su maestro quedarse más tiempo en el campo de entrenamiento, petición que fue bien recibida por Drake, quien intentó demostrar algo de negativa ya que tenia ánimos de dormir, sin embargo el entusiasmo del joven demonio lo convenció de quedarse y continuar con el entrenamiento.

Aquella noche paso tan suave que ni Lucifer la sintió, ya que entrenó sin descansar hasta el amanecer. Su maestro descansaba junto a un viejo tronco seco y al abrir los ojos vio como las dagas de Lucifer se encendieron junto al primer haz de luz de la mañana. El maldito se veía agotado, ya casi no podía mantenerse en pie, dio la espalda a su maestro y miro hacia el horizonte desafiante como siempre con esa mirada de odio y rencor que a veces tenia. De pronto las dagas dejaron de emanar fuego y cayó al suelo.

- Era de esperar que te desmayaras -dijo Drake mirando a su alumno-. Ya casi no te quedan energías.

Horas más tarde Lucifer despertó con muchísima hambre por lo que regresaron a Grantaria para alimentarse y posteriormente retomar su viaje. Mientras comían Lucifer contó a su maestro un sueño que tuvo mientras estuvo inconsciente. En el sueño el demonio caminaba por calles vacías entre la niebla ya que el pueblo había sido consumido por el odio y la traición que reinaron por años. El piso estaba cubierto de sangre y a donde alzase la mirada se podían ver cadáveres tendidos en el suelo, mientras que en el centro de la cuidad había una gran torre de la cual provenía toda esa pestilencia.

Los dos guerreros abandonaron definitivamente Grantaria para continuar su camino. Lucifer fue ensayando como encender sus dagas durante el viaje, pero fue tal su mala suerte que al pasar junto a unos campos de cultivo un anciano corrió a duras penas para alcanzar a los dos guerreros y darle con un palo en la cabeza a Lucifer.

- ¡Malditos gusanos,  los matare!




Tanto Lucifer como Drake quedaron atónitos. El demonio se sobaba la cabeza luego de recibir tal golpe y  se preparaba para atacar. Saco sus dagas y las cubrió de llamas, mientras que la reacción del pobre anciano fue caerse de espalda aterrado.

- Cálmate, yo solucionare este conflicto. ¿Podría decirnos que le sucede?

- Ustedes fueron los malditos vándalos que quemaron nuestras cosechas y no se los perdonare. 

El pobre anciano no podía ni ponerse de pie por su propia cuenta. Drake se acerco, le ayudo a ponerse de pie, toco su hombro y le dijo: Tranquilo que nosotros somos tus aliados. Ahora cuéntanos qué sucedió para poder ayudarte a ti y a tu comunidad.

4 de julio de 2013

Génesis XXI: "Control"

Vér Génesis XX                              Vér Génesis XXII

Lucifer cargaba con un odio incomprensible. El había perdido algo importante en su vida, una parte de su ser o quizás parte de su corazón, los cuales eran motivos suficientes para sentir este vacío espiritual. Siempre llevaba un gran dolor en el pecho que le quitaba la libertad que tanto necesitaba.

-En esta lección aprenderás a dominar tu Qí. Para ello quiero que cierres tus puños e intentes concentrar un manto de energía que los cubra por completo. Tal como te mostrare ahora. 

Drake cubrió su mano con su Qí y posteriormente cogió una piedra del suelo la cual se elevo lentamente hasta alcanzar unos cuantos centímetros de altura, aun cubierta por un manto de energía comenzó a girar rápidamente hasta que repentinamente explotó y se deshizo como polvo.


  

Lucifer no tardo mucho dominar su Qí, su maestro estaba sorprendido por la habilidad que poseía el demonio, quien ya tenia el control de la destrucción de piedras. Mientras que lucifer concentraba todas sus energías en las piedras, Drake lo detuvo.

-Antes de seguir te haré entrega de tus dagas de combate que son el arma utilizada por la elite, fueron diseñadas por el mismísimo Lord Grendel antes de su muerte en la batalla de los condenados. Las dagas son necesarias para defenderte ante cualquier amenaza y para proteger a tu reino, pero para merecer tu armamento debes entregar una ofrenda.

-¿Una ofrenda? ¿Qué tipo de ofrenda?

-Bueno más que una ofrenda es un pacto de sangre. Ellas protegerán a su dueño y estarán para ti pase lo que pase, estos pactos son actos simbólicos en el cual un guerrero mancha con su sangre un objeto que lo protegerá en las batallas. Además esto refuerza tu compromiso con el reino y la seguridad del mismo.

-Correcto, entonces hagámoslo.

Lucifer tomo las dagas que eran algo pesadas, corto la palma de su mano y completó el pacto con las armas que tomaron el color rojo de la sangre de lucifer. Ahora el demonio sentía como las dagas ya eran parte de él, sintió como estas se volvieron más livianas, casi como si fueran una extensión más de su cuerpo.

-Al parecer ustedes dos serán grandes amigos –dijo Drake riéndose-. Trabajar con las dagas no es lo complicado, lo que tú necesitas es dominar los ataques de energía. Observa.


Drake extendió su brazo hacia delante. Se notaba que el maestro estaba muy concentrado, cerró los ojos y tan rápido como una flecha, el ambiente cercano a él se tornó brusco. Fue solo un instante en el que de la nada apareció una gran espada en las manos del maestro Drake.

El amo de las tinieblas estaba sorprendido. ¿Cómo había conseguido una espada tan majestuosa así de la nada?

Verás, lo que acabas de ver es algo muy parecido a lo que aprenderás mientras seas mi pupilo. En mi mano izquierda llevo 5 anillos. Cada uno contiene un pacto, pero la diferencia es que en cada uno de ellos yo he guardado un arma propia.

De pronto la espada de Drake comenzó a desprender fuego en diversas direcciones, la espada ardía en llamas de una forma magistral. 

-Esta es la gloriosa espada de fuego joven guerrero.
 




23 de febrero de 2013

Génesis XX: "Grantaria"

Ver Génesis XIX                     Vér Génesis XXI


Ya amanecía en el terrible inframundo. Drake caminaba junto a Lucifer quien mantenía la vista hacia el horizonte, observando como se aproximaban a la maravillosa cuidad de Grantaria. Aquella cuidad con una arquitectura muy particular, magnifica e imponente que se resumía en un lugar muy poblado y prospero, lleno de comercios y bares. De verás parecía un lugar muy agradable. Aquí y al igual que en todo el reino la seguridad era lo primordial, es por eso que al llegar a las puertas de la cuidad uno de los tres grandes guardias que permanecían en la entrada de la cuidad detuvo el paso de los guerreros. Al ver esto, los otros dos feroces porteros regañaron al joven entrometido.

Armados con grandes hachas los monstruos se veían muy aterradores, median tres veces lo que medía una persona común, estos apartaron al guardia que no había notado que Lucifer y Drake eran demonios de la guardia real y uno de ellos dijo: "Bienvenidos a Grantaria nobles guerreros". Al entrar a la cuidad todavía se oía como regañaban al torpe soldado. 

Poco a poco los guerreros se adentraban en la cuidad, Drake tenia un par de asuntos pendientes en el cuartel general, correspondientes a la erradicación de las mafias en la cuidad. Mientras pasaban por el costado de un riachuelo el maestro Drake se detuvo, dio media vuelta y observó hacia atrás, para luego señalar a su alumno que por sobre todas las cosas debía saber cuidar su espalda. Luego de eso continuaron caminando hasta llegar a su destino.

Lucifer tuvo que esperar pacientemente hasta que su maestro saliese de la reunión programada así que aprovecho de observar su entorno y meditar respecto a las impresiones que iban quedando en su ser.

Este infierno, esta cuidad, estas personas. Todos viven con miedo, eso es lo que los hace fuertes. Acá solo viven o creen vivir con la ilusión de la paz que solo será factible si aplastan a su enemigo. Es cosa de ver como en las calles los ciudadanos sonríen y comparten con su prójimo, pero en realidad el odio reina en sus corazones.

En tanto el demonio se perdía en sus pensamientos venían a su mente imágenes de caos y tinieblas. Sentía la oscuridad recorriendo su cuerpo, tinieblas consumiendo su alma.

“Joven lucifer ya es hora de marcharnos” –Escuchó lucifer-

El demonio, luego de hacer volar su imaginación y perderse en sus pensamientos, había recuperado la conciencia para ponerse a caminar hacia el lugar donde entrenaría junto a su maestro, Drake.



Alumno y maestro se dirigieron a entrenar a las afueras de la cuidad. Drake buscó un sitio adecuado para no causar tanto escándalo, puesto que aunque se hallasen en una zona resguardada por la seguridad del reino, en cualquier momento podría generarse un conflicto entre el reino y los rebeldes.

Al atardecer ya se hallaban en una llanura muy pacifica en donde no habrían problemas mayores para el entrenamiento. Drake comenzó con una explicación del Reiki, el primer arte necesario para dominar el Qì.

"Debes saber que el poder de cada individuo se interpreta como la capacidad de canalizar la energía que recorre nuestro cuerpo, muchos creen que con tener una buena armadura o un físico extraordinario lograran detener esta guerra, pero ellos están equivocados, pues las verdaderas batallas ocurren cuando hay un choque de energías. Cada ser ha sido dotado con esta energía mística a la cual llamamos Qì. Si bien todos nosotros poseemos ese don, no todos logran dominar esa energía, es por eso que antes de cualquier cosa debo enseñare a dominar el Reiki."

Lucifer parecía fascinado escuchando al señor Drake. En su mente pensaba que clase de técnica fabulosa le enseñaría su maestro. Moría de nervios por dentro.

"El Reiki corresponde a una serie de técnicas muy útiles que tienen la capacidad de despertar y activar dicho poder, para de esa forma utilizarlo a tu beneficio en el campo de batalla. Creo que Sombra ya te había explicado algo al respecto, ¿estás listo?."

17 de enero de 2013

El camino

Y yo sigo aquí
en esta inmensa soledad
muriendo de frío
sin tu abrigo de púas
sin tus pétalos de rozas
sin alguien capaz de consolarme.

El invierno se aproxima raudo
y junto a mi encontró un refugio
por ser tan ideal
tan alejado de la realidad
como las aves que sueñan
con un mar para volar.

Los vientos del norte
tampoco pierden la gran oportunidad
de celebrar y danzar a la par
por las noches en mi pequeño bar
pues ha quedado abierto
sin candado ni cerradura.

Y mis amigos
aquellos que tanto espere
esos que se desvanecieron
ahora junto al sol van.

Entregue alegrías a las raíces
hasta un sueño me acaricio
no sé por qué
y menos sé qué será de mis anhelos.

La noche me dice adiós
se que lo tendré que superar
el dejar mis tierras y a mis hermanos
que no me verán salir
que no me recordarán
no será una tarea fácil.

Un ave emprende vuelo
un ave deja su nido fantasma
observa el pasado
y a los que dejaron algo en vida
que no son más que pasado.

Me pierdo en el recuerdo
para luego encontrarme perdido
me busco entre la neblina
y me vuelvo a perder
y mis pensamientos encontrados
quedan atrás buscando
se desvanecen en el pasar
ya que a estas alturas
no queda ni un solo rastro
de la dichosa humanidad.

~Perdido y confundido~


13 de diciembre de 2012

Génesis XIX: "Viaje de reconocimiento"

                                  Ver Génesis XVIII          Ver Génesis XX

- ¿Qué puedes decirme de ti?.

Tras meditar un rato Lucifer contesto: "bueno, solo sé que me uní a ustedes por coincidencia, Kain ya me explico los principios de esta organización, creo entenderlos a la perfección y me parece una causa justa. Se que quiero ser más fuerte para enfrentar algún día a mi hermano. No recuerdo muy bien que ocurrió en ese entonces ya que me abandonaron. A veces vienen recuerdos a mi mente de una cuidad llamada Grecia en la que supongo viví".

-Interesante, supongo que debió ser un lugar muy bello, ahora dime ¿Sabes pelear?.

-Por supuesto, además aprendí a utilizar el elemento fuego, pero aún me falta bastante para perfeccionar mis habilidades, he entrenado todos los días.

-Bueno entonces que esperamos. Tengo que viajar esta misma noche a Grantaria para discutir asuntos de seguridad en la región. La idea es aprovechar este viaje para entrenarte a las afueras de la cuidad.

-Iré a preparar mis cosas. Es un buen momento para conocer este infierno.

Skar: Un ser tan aterrador, una abominación.

- Qué te parece el chico nuevo. -preguntó Skar a Sombra-

-Pues digamos que es como cualquiera de nosotros, aunque no pude sacarle mucha información, es algo callado. Al parecer no posee recuerdos de su pasado, ¿qué te parece a ti?. Quizás antes de perder la memoria, es su vida pasada fue un asesino o una persona muy importante. ¿Te imaginas al chico siendo un estilista?

Skar había visto a Lucifer entrenando junto a sombra imagino al demonio como estilista, con labios rojos y gruesos. Fue muy gracioso, tanto así que el lobo se fue de espaldas y cayó desde la piedra en la que estaba sentado.

Quién sabe. Hasta pudo ser un rebelde. Lo más extraño es que Kain no encontró rastros de su pasado en su memoria es por eso que creo que tiene intenciones de usarlo con algún propósito personal. Pero no saquemos conclusiones precipitadas y sin sentido, será mejor darle una buena bienvenida y tener precaución.

-Espero que esta misión no tenga complicaciones.

Skar y Sombra se hallaban a las afueras de Lombardia, una fortaleza rebelde ubicada al suroeste de la región del Solsticio. La misión consiste en infiltrarse entre los rebeldes para obtener información de utilidad para el reino. Nadie imagina que atrocidades encontrarán tras las murallas de la fortaleza.

-Aguarda un poco, creo que he oído pasos.

26 de agosto de 2012

Génesis XVIII: "Drake el maestro de maestros"

                             Ver Génesis XVII                       Ver Génesis XIX

La mirada de Lucifer no era la misma que la de hace un rato atrás, ahora sus ojos de color rojo llenos de ira desentonaban con la figura del joven Lucifer que comenzaba a entender lentamente lo que ocurría en el inframundo, desentonaba con la imagen de un Lucifer sin memoria y lleno de dudas. La energía que radiaba comenzó a desvanecerse poco a poco hasta que recupero el color natural de sus ojos.

Tenía las manos totalmente ensangrentadas por toda la carnicería que la situación ameritó. El demonio ayudó a ponerse de pie a sus aliados y antes de salir de la caverna, los guerreros tuvieron que pasar por el pasillo en que se habría enfrentado la quimera con Lucifer y para la sorpresa de Asper y Hanso habían restos de la bestia esparcidos por todas las paredes del pasillo, lo que despertó en los muchachos la curiosidad por saber qué diablos había ocurrido en dicho lugar. ¿Cómo había destruido a una bestia de esa manera si superaba casi tres veces su tamaño y peso?. Si ni siquiera Hanso, un guerrero muy experimentado había logrado tal hazaña. Asper y Hanso caminaban atrás de Lucifer con una cara llena de dudas, eran como dos detectives tratando de adivinar cómo había descuartizado a la quimera. Asper saco su pipa y su sombrero de detective privado he imagino que la quimera tenía en su espalda un botón de autodestrucción. Al parecer Hanso había imaginado lo mismo, se miraron y rieron como hienas.

Al salir del refugio rebelde ya amanecía en el inframundo. La misión había sido todo un éxito y ya planeaban regresar a las montañas donde comenzó su aventura para reunirse con el señor Kain. Mientras se alejaban para dejar atrás la historia del capital Alsabel, la gente del pueblo se despedía agradecida por haberlos librado de los rebeldes. Griu dio un fuerte abraso a los valientes guerreros y les deseo éxito. Los guerreros hicieron lo mismo, dieron las gracias a Griu por haberlos recibido con tanta hospitalidad y marcharon rumbo a casa.

El viaje de regreso fue tranquilo y sin novedad alguna. Tomaron el mismo camino solo que esta vez no intercambiaron palabra alguna. Al llegar a su guarida Kain los esperaba para recibir las noticias de sus subordinados, la fortaleza cada vez sorprendía más a Lucifer, soldados de todo tipo lo observaban al pasar pero no se sentía incomodo, es más, se sentía como un ser superior. Al ver a Kain le contaron absolutamente todo lo ocurrido en la misión, hasta mencionaron detalles de poca utilidad, es por eso que Hanso y Asper estaban ansiosos por escuchar la versión de Lucifer, quien solo menciono con bastante generalidad que derroto a la quimera sin mucho esfuerzo y que derroto al capitán Alsabel con el apoyo de sus compañeros de equipo.

Los compañeros del demonio se sintieron muy desilusionados al no poder saber qué había ocurrido realmente. 

Mientras conversaban animosamente, entra en escena un sujeto alto que vestía una armadura gris cubierta por una capa rojiza. Tenia el pelo oscuro y largo, parecía un hombre de unos cuarenta años. Decía llamarse Drake. Asper al escuchar al extraño se volteó para mirar y dijo animosamente "maestro".

- Aprovechare esta situación para presentarte a tu nuevo maestro, Lucifer. Desde hoy serás compañero junto a Asper -dijo el señor Kain-.

La sombra era el mejor alumno que había tenido Drake pues, en él había depositado todas sus esperanzas de conseguir a un guerrero poderoso y eficiente en el campo de batalla.  

Por cierto, tendrán mucho de que hablar. Ya pueden retirarse muchachos.- agrego Kain




17 de agosto de 2012

Génesis XVII: "Los ojos de un demonio"

                                  Ver Génesis XVI                    Ver Génesis XVIII

Mientras que Hanso y Lucifer combatían con las dos terroríficas quimeras, Asper daba su mayor esfuerzo en el campo de batalla conteniendo a Alsabel. Era una lucha uno a uno en la cual Asper daba lo mejor de si para no ser derribado. El poder de la Sombra era impresionante y por fin daba a conocer sus habilidades pues en el campo de batalla había seis copias de él. Esta era una de las tantas habilidades que habría conseguido dominar gracias a un duro entrenamiento. Todas las replicas atacando al capitán rebelde con una coordinación increíble, pero había algo más, un magnetismo que perturbaba a Asper. 

Hanso regreso tan rápido como pudo, mientras que de Lucifer nada se sabía por lo que la preocupación invadía al encargado de la misión, Asper, quien estaba en aprietos. Entre tanto clon, la Sombra también atacaba al demonio, sin embargo, tras un giro inesperado, el capital logro darle un golpe certero al verdadero Asper. ¿Pero cómo?

- Ya veo. ¡Hanso! -Grito Asper-. Ten cuidado, es su espada de huesos. No es una espada ordinaria. Absorbe la energía de su entorno. Es por eso que logro descubrirme entre los clones.

- Esta bien. Yo me encargare de su espada.

- Cada vez que mis clones se acercaban al demonio podía sentir como se distorsionaban al tratar de ser absorbidos por la espada. Ellos no son más que energía, por lo tanto, cada vez que su espada rozaba a uno de mis clones, estos eran atraídos. Debió haberme descubierto ya que su espada no tiene efectos directos sobre mí.

Tras descubrir el secreto del capitán rebelde, los guerreros presentes continuaron con incesantes ataques para destruir la espada maldita que poco a poco devoraba sus energías. Fue entonces cuando Asper intentado abatir a Alsabel se dio cuenta que ya casi no podía mover sus pies y estaba tan solo a unos cuantos metros del impacto que no seria capaz de esquivar.

Pero algo sucedió. Asper vio como las llamas de Lucifer consumían al capitán Alsabel, estas lo cubrieron por completo en medio de una danza infernal. De este modo Asper dio la señal a Hanso quien utilizando el resto de sus energías voló como un rayo hacia su adversario y concentrando todo su poder en su puño pulverizó la espada maldita. No obstante, el demonio aun seguía con vida e iba a lazar su contraataque. Una vez que el capitán recuperó la vista, divisó a Hanso en el piso y caminó hacia él para acabarlo. 

Asper utilizó su sombra para intentar frenarlo, pero ya no le quedaban más fuerzas y aunque las circunstancias fueron siempre favorables para el rebelde, este cayó al piso con una herida mortal propinada por Lucifer quien penetró su torso con una mano.

Lucifer se veía distinto, sus ojos tenían un color rojo y desprendía una cantidad impresionante de energía. De dónde había conseguido tanto poder. 

Sea como sea, estaban a salvo y el capitán Alsabel ya había muerto.